La incorporación de Quinta do Olival da Murta a la cartera de Os Goliardos supone la culminación de una larga historia de idilio, que comenzó hace 10 años cuando Joana Vivas participó en un curso de vinos de Os Goliardos, y que ahora florece con la incorporación oficial de Serra da Oca.
Esta finca daría para una saga literaria de varios volúmenes, tantas son las generaciones que han pasado por aquí, construyendo un patrimonio notable en una región marcada por la producción masificada. Hoy en día cuenta con 13 hectáreas en un único conjunto de viñedos en el hermoso entorno de Cadaval, donde la Serra de Montejunto y el Atlántico marcan el clima de la finca. Moscatel, Fernão Pires y Arinto en blancos, Tinta Roriz, Castelão y un poco de Syrah en tintos constituyen el patrimonio heredado por la nueva generación, que probablemente no habría optado íntegramente por este plantío con la experiencia que tiene hoy sobre el comportamiento de los viñedos y las vinificaciones realizadas.
La generación de los primos Vivas, procedentes de formaciones muy diferentes, regresa a la finca para poner las manos en la tierra y trazar el próximo capítulo de esta historia: la conversión a la agricultura ecológica, una viticultura atenta a la regeneración de la vida de los suelos, podas más meditadas y vinificaciones que preservan el carácter de la uva. Hoy en día, los vinos expresan una fluidez y facilidad de beber que refleja la sensibilidad de esta familia cálida y entusiasta.
¡Vivan los primos Vivas con los vinos Vivos!